martes, 26 de marzo de 2013

Se quitan las ganas

Quizás este sea mi castigo: por alejarme demasiado, por no demostrarles cada día cuánto las quiero y lo mucho que significan para mí.
Quizá...no, seguramente, tenga yo la culpa. Echo de menos aquellos días en los que nos faltaban horas del día para contarnos las cosas, en los que las tardes colgadas al teléfono se iban convirtiendo poco a poco en rutina, aquellas madrugadas en las que la noche no existía, tampoco el sueño, e íbamos tejiendo paso a paso nuestro futuro.
Por eso cuando ahora me paro y pienso solo hay vacío, muchas sonrisas en fotos, muchos buenos recuerdos, pero de lo de antes si algo queda, está bien escondido.
Cada una de ellas era y es especial a su manera, únicas y mías.
Siento que me las estoy perdiendo, que hace ya tiempo que partió el tren y por más que me busco no me encuentro.
Ya no llaman, no hablan, no hay cualquier cosa que contar como antes, ya no acuden en tu ayuda ni están ahí siempre...No creo ni siquiera que les apetezca verme, o eso parece. Y duele. Duele no por el hecho de que nada sea lo mismo, era algo que ya sabíamos que ocurriría, sino por sentirse excluida, sentir que sobras, que se complementan solas, que no pintas nada, que no queda nada.

A ellas.

domingo, 10 de marzo de 2013

Demasiados años

Las casualidades de la vida hacen que volvamos a encontrarnos. Pasan años y años sin saber nada el uno del otro. De repente al encontraros tras haber sido testigos de vidas diferentes, completamente paralelas, sientes algo de nostalgia.
Alguien que entonces era tan importante en tu vida, se separó de ti. Siempre ha estado en tu memoria, siempre te ha sacado una sonrisa su recuerdo de aquellos tres años juntos. Pero entonces era lo único que antes conocíais. Era vuestro mundo. Solo vuestro.
Pasó el tiempo e hizo que eso cambiase, no os volvisteis a ver. Uno, dos, tres...hasta ahora, doce años después.
Empiezas a pensar si fue cosa del destino que tanto cariño acabase por las buenas o simplemente tenía que ser así.
No has podido escuchar su nueva voz aún, ni siquiera sabes si te recuerda pero al menos lo has visto, sabes que es él.
Añoras aquellos tiempos cuando lo único que os preocupaba era no quedaros en blanco en la función del colegio. Tú de caperucita roja; él, de lobo. Y tantos recuerdos vuelven a tu mente...Aquel collar entre las manos de un niño cuya mayor ilusión era enseñarle a su amiga lo que había hecho y que aquello era mágico porque brillaba en la oscuridad. Era su regalo de despedida y aún lo conservas.
Todas vuestras risas, las tardes en las que hacíais algo juntos, los juegos, los abrazos...
De repente lo echas de menos. Crees que es algo absurdo porque no es coherente, porque no encuentras explicación racional para lo que sientes.
Vas poco a poco recorriendo esos años perdidos en tu memoria. Qué has hecho, cuánto has cambiado; vas viéndolo crecer y sientes que realmente duele no haber estado a su lado. Siempre sonríe, va cambiando el rostro, la estatura los tipos de sonrisa, el cariño, las amistades...Ves que tenéis la misma afición aunque tratada de manera diferente, ves que se ha alejado demasiado y en lo único que piensas es en cómo hacer para volver a recuperarle.


a G.

viernes, 1 de marzo de 2013

Pestañas bailan al son de unas manos serenas


La vida es señorita de compañía. No espera que la descubras, si no que que se presenta por si sola dándose la bienvenida. No hace favores sin antes esperar que la reciban. Alguna vez suele coger por sorpresa pero, lo bueno que tiene es que siempre es ella misma.
Puede que se haga la dura, que tenga experiencia de sobra y que los piropos no le lluevan pero habrá alguno rondando que realmente sepa tratarla como se merece. Alguno que entienda que para vivir necesita ganarse la vida, que no la juzgue por lo que necesite si no por cómo es cuando está con él. Que le regale sonrisas y le susurre al oído todo lo que haría falta para que el mundo de los dos sea perfecto.
Puede que ella al principio se sienta reacia a escuchar todas las cosas bonita que su él tiene por decirle, puede que nunca llegue a ver como se nublan sus pupilas al son de música de otros bares de madrugada. Puede que se desvista demasiado deprisa y no sienta frío cuando sus pies descalzos la nieve pisan pero, son muchos engaños, muchas mentiras, otras tantas lágrimas ahogadas en los tequilas. Muchas madrugadas sola con el oído puesto bajo la almohada y aún así seguía oyendo los gritos que le daban antaño. Solamente necesita tiempo, que de vivir se encarga ella.

Desarmado en tres minutos

Mucha palabrería, de hecho enamoras a todas con esas frases que salen de tus pícaros labios, nos atontas con susurros infrigiendo la distancia de seguridad permitida, demasiado cerca para resistir.
Tienes fama de rompecorazones pero, el único corazón que has roto es el tuyo por alejarla de tu lado por miedo, por impotencia, por soberbia y orgullo. Italiano, los más cabrones...en tres minutos "solo tre minutti" de la mano de Negramaro que sonaba en aquel radiocasette al que le quedaba poco tiempo de vida. No quisiste hablar de ti, tampoco ocultaste que tu corazón segía desoladamente vacío desde que la echaste de tu lado. No supieste mentirle bien, puesto que cuando ella se fue, supo mirándote a los ojos que siempre la habías querido. No quisiste dejar la puerta abierta. Nadie más llenaríatu corazón impalpitable con estúpidas rabietas de niña ni juegos para sacarte de una realidad oprimida. Eran demasiados sentimientos para algo tan roto Por eso lo único que valía contigo eran las palabras que susurrabas a los oídos de muchas pequeñas princesas, que siempre creían estar enamoradas de ti. Un par de flores tan pequeñas que eran incapaces de significar algo tan grande como lo que querías expresar. Supe que habías estado llorando, supe que se acabaron ya hace tiempo las verdades y que noches antes habías limpiado vuestras lágrimas amargas del suelo para intentar en vano encontrar a otra de nuevo.
Tiraste vuestros recuerdos, las entradas de cine que tan cariñosamente guardabas, todos y cada uno de los mensajes con los que te despertaba sonriendo cada fin de semana. Sabías que acabaría y entonces te recreaste en aquel momento. Tan suyo, tan vuestro. La música demasiado alta para oír tus pensamientos, la abrazaste con fuerza, ella te dijo que te había echado de menos. Tu le respondiste con un beso.

sábado, 16 de febrero de 2013

Copias mal para verlo bien

-No desenamorarme del mundo
-No desenamorarme del mundo
-No desenamorarme del mundo
-No desenamorarme del mundo
-No desenamorarme del mundo
-No desenamorarme del mundo
-No desenamorarme del mundo
-No desenamorarme del mundo
-No desenamorarme de él.


Es dificil ser ambicioso en un mundo como el nuestro. Es difícil tener ideas propias con fundamentos que no se desmoronen con un estúpido soplo de viento, ni siquiera con un argumento contrario que solo busque desmentir. Es difícil querer ser feliz y tener razones para serlo, pero realmente es muy sencillo. Es tan sencillo que asusta. No puedes vivir en un mundo de guerra peleándote con los que te rodean, no puedes cubrir las heridas que ni tu mismo causaste, no puedes sonreirle siempre a los problemas y tampoco pretender ser perfecto. Siempre se te escapará algo. Pero por poder puedes hacer todo lo que este en tu mano para cambiar aquello que no te guste. Piensas que sabes poco de ti pero, no.
Sabes que estás vivo gracias a tus padres, que te gusta estar con tus amigos, que te levantas temprano y te acuestas demasiado tarde. Sabes que puedes pensar libremente y te amedrenta adentrarte demasiado en tus recuerdos. Los recuerdos son salados, dulces, unos duelen demasiado, otros no deberían borrarse nunca. Pero son solo recuerdos. Sabes que te gusta vivir al límite pero sin embargo, te da demasiada vergüenza hablar en público. Sabes que deberías hacer demasiadas cosas, pero te abrumas de pensarlas.
Alguien te comentó una vez que el secreto está en vivir enamorado y es lo que ella hace. Por eso la quieres, por eso y por millones de cosas más que eres incapaz de explicar con palabras. Las palabras son mágicas pero, cuando se trata de ella, inútiles.
Esa carta que encontraste bajo la estantería te hizo decidirte, fue algo increible. Sabías que estaría en aquel lugar, a esa misma hora. Solamente hiciste que la casualidad se aliara con la realidad para que todo saliera a pedir de boca. Nunca supiste realmente quién era su él, y porqué escribió tantas veces aquello de no desenamorarse del mundo. Tan solo supiste al encontrar aquel trozo de papel con sus palabras que la necesitabas y que deseabas ver su sonrisa una vez más antes de que fuera otra ella, en otro lugar, a otra hora y con otra edad...

lunes, 11 de febrero de 2013

se puede solo pero también acompañado

Puede que me este muriendo por dentro y quizás mañana no pueda decirte que te quería por encima de todo. Solo puede, pero aún me quedan muchos amaneceres que presenciar sin tí.

desentendiada de lo no entendido

Los descubrió por casualidad. Ella con el ánimo por los suelos. Ellos, su melodía perfecta. Él se había ido y a ella le quedaba lidiar con la vida que él arrasó cuidadosamente antes de marcharse.
Eran cinco, pero solo uno de ellos consiguió devolverle la sonrisa. Demasiada sonria y unos ojos muy azules. Una voz demasiado dulce. Ellos le susurraban al compás de pocos acordes todo lo que ella quería oír. Quería ser útil, ser todo lo que necesitaba su él- Y eso era lo que ellos le proponían.
Los cinco jóvenes inesperados eran su vía de escape, un suspiro de aire fresco para salir adelante y sentirse viva tras aparecer en un mar de llanto.
Entre ellos había una pantalla y unos cuantos miles de kilómetros, también algunos años, pero para ella siempre estaban cerca, en sus oídos, en su cabeza, en sus recuerdos y en sus ideas.

Parachute

Formando castillos de arena se encontró con su sirena

Hoy es de esos días en los que sin saber porqué te sientes extrañamente vacía. Eres reacia a aceptar que has fastidiado muchas cosas y que por eso sientes esa decepción profunda en tu corazón. Se quitan las ganas y no sabes cómo, pero tienes en la cabeza la idea de que quieras o no, hay que seguir adelante. Quiérele porque al final se dará cuenta de todo, pero no dependas de él. Si pasa esto estarás perdida.
Es como una jodida enfermedad en la que la cabeza quiere explotarte, no te sientes a gusto con nada ni con nadie y no te parece bien ninguna propuesta. Dices que estás cansada para evitar sentirte triste en voz alta porque en este momento sabes que nadie te comprende y lo último que necesitas es dar pena. Si además el corazón te falla, solo porque lo notas raro; y el rubor de las mejillas te traiciona dejándose ver cuando debería estar enterrado; te compadezco. Sufres la enfermedad más dolorosa: enamoramiento loco y dogrodependiente. Aunque la superes y le hagas frente siempre quedarán secuelas.

simplemente.

Esos dos ojos tristes os miraban. Querían huir, frenar aquella impotencia, querían sentirse queridos y levantar sonrisas.
Mientras, dos figuras seguían abrazadas en el atardecer frío de febrero, susurrándose cosas al oído, cosas de dos, de las que solo ellos eran cómplices. La cabeza de él apoyada suavemente en los hombros de ella, en reposo. Las manos cogidas tras unos brazos entrelazados con cariño infinito. Los pies colgaban del borde de la mesa, y en el cielo, la luna comenzaba a salir...traviesa.

no suenan sino las lágrimas

Tú tan mío, yo tan nuestra; él callado, no demuestra. No quiere cumplir promesas, y se calla si le besas.

martes, 18 de diciembre de 2012

mientras piensas

Son muchas. Pequeñas realidades paralelas, quieren salir. Bullen por mi mente. No llevan corona, solo saben pisarme los labios y los bajos de sus pomposos vestidos. No han aprendido que no tienen libertad de expresión y que tienen que ordenarse si realmente quieren servir de algo. Son ellas.

24:24

Era ella quién pintaba los márgenes de los folios en blanco, de los llenos de vida. Había decidido que aquella sería su firma, un infinito en cada esquina. Que nadie robara su mundo o silenciara su sonrisa. Había días que podría caerse, decía, pero nunca nadie la derribaría.

Que no significa nada verla sentado en su ventana

Mira; solo te digo que todo ocurre por algo. Que no te has dado cuenta de que la luz de su habitación en el tercer piso sigue encendida y son las tres de la mañana. Que no quieres saber que tu canción favorita sigue reproduciéndose una y otra vez en el ordenador porque tú no has querido que pare. Frena, es un consejo. Frótate los ojos si ves que algo sigue sin quedarte claro. Que no sabes que bajo toda esa penuria en el mundo hay una pequeña parte que sigue sonriendo, no porque esté feliz, que muchos lo estarán, sino porque no consideran indispensable para seguir adelante, son sus ánimos y sus ganas de vivir. Que cuando crees que no puedes caer más bajo caes, así que estate atento. No te digo que estés pendiente de todos los detalles que sucedan a tu alrededor porque no eres perfecto, afortunadamente. Solo te pido que seas tú. Solo tú, ¿podrías intentarlo? Por mí. Quiero que sepas que si cada mañana me propongo sonreír es porque te metes en mi cabeza, que si mi canción favorita me recuerda a ti es porque tú eres esa canción.
Ya que has frenado, que te has fijado que eres una parte insignificante del mundo...quiero que te des cuenta de que además eres la parte más importante de mi vida. No preguntes más, o mejor, sí cuestiónatelo todo. No te prometo una respuesta para cada una de tus dudas pero, prometo querer cada una de tus lagunas.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Ich vermissen dich

Conmigo escapas, quieres volver a la infancia, ser niño de nuevo y repetir todas aquellas cosas que te hicieron ser tan feliz. Tal vez pienses que la niña sea yo por como me porto contigo, siempre esperando que me cuidesw porque soy más pequeña, por ser vulnerable.
Mi problema es quee spero tanto de tantos...Además tú crees que siempre va a ser así, que es muy fácil. Piensas que las horas solo transcurren para ti, que puedo estar esperándote siempre, preocupandome por ti cada vez que no estas bien. Crees que puede salir bien dejando las cosas como están, que las relaciones las corta la vida y que nada se puede hacer para que perduren.
Sigues pensando que cuando no te queda nada, cuando acaba el día, cuando no sabes a quién decirle que estas enfadado con el mundo voy a estar ahí, para que sea yo tus oídos, convertirme en tus palabras y en esas manos que te acarician y te animan a seguir adelante. Lo peor de todo es que no te equivocas, que tienes razón hasta en la última de las suposiciones. Lo peor es que sigo aquí porque algo me impide dejarte, que no me atrevo a decirte las cosas porque sé cual es la respuesta y que podré esperarte eternamente.
Por eso cada día intento que me olvides un poco menos y hago que necesites necesitarme.

a C.

domingo, 21 de octubre de 2012

¿Sabes una cosa?

Eres mi sonrisa. Mis ganas de seguir aquí todavía, despierta aunque me muera de sueño.




Siendo la nadie de tu vida, aguantando unos te quiero que levantan otras sonrisas.

Por ahora nada cambia, dos años han pasado desde la primera vez y sigo igual que antes, siendo la nadie de tu vida, aguantando unos te quiero que levantan otras sonrisas, esperando a que de noche te de por recordar sin prisas...quién estuvo ahí siempre, en la sombra, quién nunca se fue y nunca se ha ido. Quién está dispuesta a darlo todo por ti, y aún así tú sigues viviendo tu vida. Sin nadie que te calle, con amores a distancia y sin camisa.


que la verdad te mira a la cara y no miente si la callas.

Ahora somos de los de muchos sentimientos y pocos conocimientos

¿y entonces que crees que pasará?

Puede que nunca lleguemos a empezar nuestra historia. Es posible que nunca paseemos juntos en invierno por las calles de París. Nunca seré toda tuya, en realidad, nunca seré completamente de nadie. Pero estos días le he dado muchas vueltas a todo. Sé que he cambiado, ya no soy la misma, y en parte me arrepiento porque se han esfumado de un plumazo muchas de mis cosas buenas. Ahora solo sé que esas cosas buenas me las sacas tú y que eres el único que sabe apreciar mi sonrisa desde la distancia. Eres el único que me escucha realmente, sin tan siquiera darse cuenta. Puede que no sientas nada porque, de hecho, es la primera vez que ni yo sé lo que siento. Sé que me gusta despertarte y hacerte sonreír, que me gusta hacer que me necesites cada día un poco más y que he aprendido a darte un poco más de mi cada día. Sé que no quiero hacerme ilusiones, o eso era lo que sabía porque ahora sé que ya es tarde.

martes, 9 de octubre de 2012

never-ending story



Todos los recuerdos se fueron con él pero, ¿sabes que en nuestra no-historia hubo de todo?
Tuve que ser fuerte por los dos para no olvidar las razones por las que te seguía queriendo, por no dejar a un lado una historia que solo existía en mi tonta cabeza.
Como cada vez que escucho nuestra canción. Era nuestra porque me recordaba a ti. 

Porque fue la primera melodía que vi seguir a tus pasos guardando el compás, sin darte cuenta de que volvía a mirarte, de nuevo, más y mejor; completamente enamorada.

Como cada noche que me dormía con la ventana entreabierta esperando escuchar el sonido de una piedra contra el cristal; esperando despertarme oyendo mi nombre de tus labios.
Como todos y cada uno de tus cumpleaños en los que yo, silenciosa, te regalaba mi vida. 

Adoraba verte sonreír, que me siguieses la corriente, que nunca quisieras darme las buenas noches porque querías que amaneciera mientras hablábamos.  Adoraba tus buenos días princesa, tu manera de sentirme especial con una simple palabra…Como cada catorce de febrero en los que esperaba tu cariño en forma de flor. Ese cariño nunca llegó.

Hace un tiempo me di cuenta de que esto me sobrepasaba y que estaba viviendo en una realidad paralela. Decidí que si yo iba a apartar de mí nuestros recuerdos, tú debías conservarlos. Nunca te habían dolido, nunca te pesaron nada, así que lo peor que te podría pasar al volver a verlos era volver a sonreír.
Me armé de valor y con cuidado los metí todos en una caja. Me los llevé lejos. Ahora espero en el aeropuerto el vuelo que me lleve a una nueva vida. ¡Ah! Y si quieres encontrar nuestros recuerdos viaja a Milán. La última vez que los vi se alejaban con el tranvía bajo uno de los asientos traseros.

a C.

Mis ojos, tus ojos. Nosotros.

y llegará el día en que no lo hagas por cumplir, sino porque realmente te apetece.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Nunca digas nunca

-Tendremos que luchar para conseguirlo.- Comenta ella.
-Claro que sí, -Afirma rotundo.- ¿qué creías? Todo en esta vida necesita tiempo y más tratándose de algo tan delicado como esto. ¿Tú...tú estas segura?
-Sinceramente, no lo sé...a decir verdad ultimamente no estoy segura de nada, todo mi mundo da vueltas, todo me parece raro y solo quiero salir...¿y tú?- Quiere saber.
-Yo estoy igual...A ver, lo único que me echa para atrás es que tengo miedo.
-¿Miedo? Si eres la persona más valiente que conozco.- Susurra el chico a su oído.
-Tengo miedo a perderte, a que nada vuelva a ser igual y que acabemos por no hablarnos y no quiero eso, pero...ya hace tiempo que lo nuestro no es más que una simple amistad, ya hace tiempo que te vengo necesitando, y eso también me da miedo.
-Lo que estás diciendo es una tontería. Nunca voy a dejar de quererte, a quererte más o menos, porque te quiero más que a nada y eso nunca va a cambiar, pero si queremos que esto funcione...vamos a tener que poner de nuestra parte

Ambos se miran a los ojos creen que es un gran paso, aunque tienen razón, hace ya unos meses que no solo sienten amistad el uno por el otro...Hugo comienza a jugar con los cordones de las zapatillas de Lara. Está nervioso, sabe que tiene algo que decir pero está algo paralizado y en ese momento no se atreve. Entonces Lara coge una de los cordones y forma la mitad de un corazón. Mira al cielo, pensativa. A esa hora ya pueden ver las primeras estrellas. El sol hace apenas unos treinta minutos que se ha despedido de los dos chicos y empieza a refrescar. Hugo coge con la punta de los dedos el cordon de la otra zapatilla y lo examina sin saber realmente lo que ve. Con mucho cuidado lo coloca junto al otro completando estrategicamente el corazón. Ya sabe que puede decirlo. Ella lo conoce lo suficiente como para saber que algo le preocupa.

-¿Qué es lo que no quieres?...Te has arrepentido ¿es eso?- Quiere saber Lara.
-No quiero una historia contigo.- Comienza.
Aunque ella sabe que no ha terminado, por una milésima de segundo su corazón se para y su corazón se encoge brusco para evitar más daños.
-...pero sé que si te pidiera una vida sería un completo egoísta.- Murmura.
Ella deja escapar un suspiro nervioso. La sigue queriendo y cada día más. De momento sus ojos brillan más que las estrellas que ansían salir y posarse en el cielo como cada noche en aquel hermoso lugar.
-Podemos empezar...-Suelta Lara.
-¿Qué te parece si empiezo con las típicas palabras de cuento?- Pregunta Hugo divertido.
-¿Érase una vez...?- Quiere saber ella algo desilusionada.
-No...-El joven se acerca y la besa con ternura. Se acerca a su oído para susurrarle.- Te quiero.

Allí está. Su Hugo, han vuelto. Ya son uno solo. Por fin han olvidado el pasado, han conseguido sacar los buenos recuerdos y él ha vuelto, para quedarse.


lunes, 1 de octubre de 2012

No por imposible cobra más valor, ni por improvable tiene más sentido

A menudo descubrimos que las personas somos unos seres bastante ambiciosos e ignorantes. Lo queremos todo para nosotros y solemos decidir el momento y el lugar. Nunca ponemos argumentos, siempre faltan motivos, aunque poco importan si realmente conseguimos aquello que más anhelamos. Un recuerdo vago y efímero vale para sostener un sentimiento absurdo, insustancial.
Solemos cometer el error de buscar la belleza en lo imposible, y es el hecho de ser inalcanzable lo que lo hace más apetecible, lo que hace que nos encaprichemos.
Normalmente estamos lo bastante ciegos como para no darnos cuenta de que lo que más reluce lo tenemos delante, de que cuando se va el sol él es el primero que desaparece en la sombra, dejando paso a una belleza mayor, una belleza que nos obsesiona. Aquello que se oculta, por otro lado, intenta no destacar, y si lo hace, es siempre desde el silencio, la sencillez, la personalidad y el recuerdo de días demasiado maravillosos.
Lo escondido intenta ganarse tu amistad, conseguir ser imprescindible para ti, conocerte hasta tal punto de saber mejor quién eres tú, que tú mismo...y en ocasiones, eso nos asusta tanto que solo tenemos la capacidad de alejarlos de nuestras vidas, cuando en realidad esas son las personas más importantes, las más bellas. Pueden ser invisibles a tus ojos como algo más pero son bellas y únicas simplemente por lo que son.
Abriendo los ojos...abriéndolos finalmente conseguimos ver que aquello imposible es demasiado codiciado y que tú te mereces algo más que una simple vista panorámica y un burdo recuerdo.

+Has tardado en darte cuenta.
-Me dijeron que buscase en París...
+¿Y qué haces aquí entonces?
-Me di cuenta de cuanto necesitaba este lugar, me di cuenta de que tu estabas a mi lado y eso es lo único que puede importarme.
+¿No más París?
-No...Tengo un plan mejor.
Volvió a ser niña de nuevo nada más pisar aquellas tierras. Era todo maravilloso, le recordaba a sus mejores momentos de la vida, esos en los que el camino te regalaba una flor, en los que el cielo solo era azul, ninguna nube lo invadía, ni siquiera aquellas que dejaban de lado a la razón y cabalgaban sobre la imaginación infantil. Volvió a mirar sus rodillas desprovistas de cualquier madurez, repletas de tontas heridas de las que había aprendido todo lo que sabía. Rozó sus cabellos sorprendida. Eran cortos, suaves y dos lazos colgaban, debajo hebillas...
Vio la alegría en los ojos de los demás, las sonrisas volvían a ser sinceras una vez más. Olvidó lo que era el odio, la arrogancia, la presunción. Corrió a abrazar a todo aquel que extendía sus brazos havia ella sin pedir nada a cambio. De nuevo aprendió a ver los colores y con ellos la magia del arco iris.
Aún vive allí sumida en la eterna infancia, sabe que es producto de una imaginación tremendamente superior y que cuando todos decidan madurar, ella morirá pero, por ahora se conforma con ser feliz .

No eres el primero pero, espero que seas el último


He llegado a un punto de mi vida en el cual las cosas que debo hacer, las que quiero y las que necesito no tienen ninguna relación. No hay ninguna de las que deba que te impliquen a ti, que eres lo único que quiero. El aire, el cual necesito para respirar, tampoco es imprescindible. Por tanto, he llegado a la conclusión de que además de estar echa un auténtico lío con todo, necesito priorizar. Tantas vueltas a la cabeza me hicieron ver que debo despertarte cada sábado con una sonrisa, debo hacer que te sientas bien solo con mirarme a los ojos, debo pensar que estas cerca solo para reprimir las lágrimas que pretenden escaparse de mis ojos. Una vez aclarados los deberes llegan las cosas que quiero. Quiero ser completamente tuya, conocerme todos y cada unos de tus estados, qué películas puedo ver contigo a mi lado y cuáles no. Quiero entender por qué no siempre me necesitas, por qué siento un vacío cuando me faltas, cuando todo lo demás sobra.
Y hablando de necesitar...he comprobado que si te tengo, el aire es lo de menos, y que si me da por parar este ritmo frenético puedo verlo todo desde lejos, puedo verte a ti más cerca, y eso me gusta.

martes, 4 de septiembre de 2012

Duele



Hay distintos umbrales del dolor, primero está el físico, el que se ve,  el que uno usa cuando siente que no puede con el dolor que lleva dentro, la autolesión. Duele, si. Pero sirve para despejar la mente, para concienciarse y dejar de ser fuerte en una milésima de segundo. Al autolesionarse uno se hace débil, es más pasa a  mostrar su debilidad. Otro dolor, es el dolor de cabeza que se pronuncia como demasiadas cosas en que pensar. Ese que hace que tus recuerdos se entrecrucen y ya no sepas si lo que pasó fue de verdad o producto de tu imaginación. El dolor de cabeza puede nublar tus sentidos y no es recomendable en ningún caso. Hace que disminuya la atención y que embote el cariño. El dolor de corazón es otra historia. Dicen que el dolor en si es una sensación. Cuando llega al corazón supone el malestar de la persona en sí y puede llegar a la pérdida de su uso de razón o incluso de sus ganas de vivir. Te duele el corazón cuando vives una baja, la baja de una vida, de ese alguien importante que de ser tu todo pasó a ser tu nada. Ese dolor se siente cuando el olvido se hace paso entre tus recuerdos, los invade, y te obliga a empezar de nuevo. Es un dolor intenso, apesadumbrado, es un dolor despiadado e impermeable que lo cubre todo, y una vez insertado en tu interior ya no hay vuelta atrás. Por eso el dolor de corazón es tan especialmente jodido. Supone una espina clavada en ti, un regalo menos que hacer en las fiestas, una llanto más que derramar cuando decides que falta. Este dolor que vuelve todo negro es el final de un precipicio al que sabes que estas destinado. Y que mientras caes te niegas a aceptarlo.

domingo, 2 de septiembre de 2012

déjate llevar



y entonces es cuando vuelves a sonreír porque sabes que todo lo que salió mal puede volver a pasar y no vale la pena esperar, mejor reír que llorar