domingo, 19 de febrero de 2012

efectos cruzados desde el balcón de su ventana

-Dime que quieres que te siga susurrando te quiero al oído. Dime que no te has olvidado de lo que sentías por mí. Dime que fui tonto y no me di cuenta de lo que tenía delante. Miénteme y dime que me quieres, dime que no soy lo bastante bueno para ti y que entre nosotros no hay ningún sentimiento,  ni siquiera odio. Dime que te haces la tonta cuando paso por tu lado, solo dime lo que quiero oír. Porque puede que me arrepienta, sí. Puede que fuese demasiado tonto. Puede que no me diese cuenta, o que no quisiera en ese momento. Dime que ya es tarde: para olvidarte, para olvidar. Dime que todo es un sueño, que no sabes ni siquiera quién soy. Dime si te sientes mal por el pasado, si te interesa el futuro o si al igual que yo te has quedado en el presente sin que pase el tiempo. Si los días se te vuelven años y la vida no quiere pasar.
Vuelve a mentirme de nuevo pero esta vez mirándome a los ojos. Dime que solo estoy con ella porque sé que contigo ya no es posible. Susúrrame que soy un inmaduro una y otra vez al oído, hasta que lo asimile. Dime que no sé mentir, que hace tiempo perdí el hábito y se me olvidó el proceso. Dime que no te arrepientes del tiempo que pasaste a mi lado. Dime que no aprendo, que no tengo corazón.


+No puedo hacer lo que me pides. No sé mentir. Puede que seas tonto, que seas un inmaduro. Que no sepas que te quise o que sí lo sepas. Pero no me arrepiento del tiempo que pasé contigo, me da igual que estés con ella si es lo que te hace feliz. Te equivocas a decir que no siento nada hacia ti. Te tengo un inmenso cariño, o al menos, te lo tenía. Antes de que cambiases...Cuando todavía quedaban días, cuando todavía quedaban sueños. No me hago la tonta, simplemente he cambiado, al igual que tú. He aprendido a priorizar, a darle sentido a las cosas que creo que las tienen y a sonreír sin motivo alguno. Pruébalo. Deja que los días vuelvan a ser días y no te quedes anclado en el tiempo, en el pasado, porque es terríblemene inútil. Quizá te funcione, quizá seas feliz sin referencias, por primera vez en tu vida. A mi me funcionó.

you're always welcome

Ya no sé quién eres, no sé dónde estás. Pero, sobre todo, no sé ni siquiera si volverás.

domingo, 29 de enero de 2012

La segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer














La parte difícil es dejar ir tus sueños...la fácil, soñar otra vez.

Don't you remember



Prometo quedarme contigo. Propeto luchar por ti hasta que ya no queden fuerzas en mi cuerpo. Prometo recordarte cada mañana que existo porque tú estás conmigo. Prometo traerte la luna e intentar cumplir tus sueños. Prometo susurrarte al oído un te quiero cada vez que estés triste, prometo sacarte siempre una sonrisa. Prometo hacerlo todo. Te lo prometo

Cause' I remember every sunset...


            Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te permitirán ver las estrellas. *

EMPECEMOS CON UN PARA SIEMPRE


Entonces la encontró. Aquella caja. La pequeña caja que guardaba todos sus recuerdos. Dio un paseo por el pasado reviviendo los momentos que habían trascurrido con aquellos insignificantes objetos. Aquellos eran los retazos de una vida, de su vida. Eran motivos, sonrisas, porqués y lágrimas tratadas con dulzura y cariño, metidas en un cajón. Sí, el cajón de la izquierda, el que abría continuamente y que por fin hoy ha decidido vaciar. Es fuerte, sabe que puede hacerlo. Deja un  hueco, tirando todo lo demás porque la noche anterior él le había dicho algo.
-Olvida todo lo demás... Déjalo todo y vente conmigo. Vente conmigo allí donde el cielo se confunde con el horizonte.
Ella lo ha hecho. Lo ha dejado todo. De su vida anterior no quedan más que recuerdos que poco a poco irá olvidando y en el umbral de la puerta le espera una vida junto a él.


But you still love me anyway

-Ahora quiero que me expliques. ¿Por qué yo? ¿Por qué ahora? ¿Y el para siempre? ¿Por qué me lo pones tan difícil? ¿Por qué no dices que si?
+ ¿Qué por qué tú? Porque fuiste el primero en susurrarme ‘‘sol’’ cuando estaba lloviendo. El que encendió la bombilla fundida de mi cabeza, el que sabe hacerme reír, el que me susurra al oído te quiero cada dos minutos. ¿Qué por qué ahora? Porque algo me lo dice. Ese algo que hace que los momentos a tu lado se califiquen de especiales. Que hace que dejar de verte me desconecte del mundo… ¿Por qué para siempre? Porque es lo que se dice cuando quieres de verdad a una persona, lo que se siente al decirle lo bonita que es cada día, al hablar con ella, siempre la misma pero diferente. Es lo que se siente al verla mientras duerme, y contemplar como respira, y querer despertarla y a la vez dejarla dormir para ver que lo mejor que te ha pasado en la vida lo tienes a tu lado, y que no, no es un sueño. Porque sí, porque lo sé. Eres tú y solo tú, ahora y para siempre. No te lo pongo difícil, esa palabra no la conozco, simplemente porque no está en mi diccionario. Pero realmente sin dificultades la vida sería aburrida. Y porque el sí contigo es mi segunda expresión favorita, que puede que no exprese con la voz, pero que sí todo mi cuerpo te lo represente. Con mi forma de mirarte, embobada como siempre, mi forma de verte perfecto, mis gestos, la forma en que envuelvo mis dedos en los tuyos, la forma en la que sonrío, la forma de acercarme a ti cuando lo que quiero es un beso, nuestro beso. Esa forma lenta, silenciosa, una forma que hace que te sorprendas, que hace que te ruborices y que hace que me encantes más aún. La forma de despedirme de ti, recordándote siempre lo que significas para mí. La forma en que te abrazo, sin separación posible, sin querer que te vayas, atándote a mí fuertemente. Todas estas son las formas con las que te digo que sí sin pronunciar una palabra.
-Te quiero, ¿y tú a mi?
+ ¿Te lo vuelvo a repetir?